En la Argentina de la segunda mitad de los 70′, el péndulo del “rock nacional” podía oscilar entre la novedosa progresiva/ jazz rock y los remanidos trovadores folk. En ese contexto, apareció en las bateas en los primeros días de marzo del 76’, a pocas semanas del golpe militar, el álbum homónimo de PorSuiGieco (sello Music Hall), el broche de oro de la unión de los músicos Raúl Porchetto, Charly García, Nito Mestre, León Gieco y María Rosa Yorio.
El disco se grabó durante 1975, como corolario de una seguidilla de recitales del quinteto. La juntada original había sido para formar una editorial con la que publicar sus canciones, pero el arte le ganó a la burocracia, se aburrieron de los abogados y se pusieron a tocar y a componer.
El mercedino Raúl Porchetto ya era conocido en el ambiente acústico, arrancó discográficamente nada menos que con un álbum conceptual (Cristo Rock, editado por Microfón en 1972) y participó en el disco Acusticazo.
Los ex Sui Generis, Charly García y Nito Mestre, habían llenado en dos funciones el Luna Park con su “Adiós Sui Generis”. Y el santafesino León Gieco ya tenía dos álbumes grabados, había integrado el Acusticazo, y se perfilaba como un “Dylan argentino”, de guitarra acústica, armónica y letras contestatarias. PorSuiGieco se completó con la cantante María Rosa Yorio, pareja de Charly, que hizo sus aportes vocales en los shows y en el disco.
Musicalmente, el álbum descoloca ya desde el primer tema. La Mamá de Jimmy, es un tema de Gieco en clave rock/blues, con un riff de guitarra que nos remite a Post Crucifixión de Pescado Rabioso. Lejos lo más potente y menos acústico del disco, con Oscar Moro en batería, José Luis Fernández en bajo (futuros integrantes de La Máquina de Hacer Pájaros de García) y Pino Marrone (de Crucis) en guitarra eléctrica.
El tema 2 también sorprende, por ser el debut compositivo de Nito Mestre. Titulado Fusia, el tema mantiene ese lado acústico bien Sui Generis, con un quinceañero Leo Sujatovich en piano. Sigue el melancólico Viejo Solo y Borracho, de Gieco, con Rinaldo Raffanelli (ex Sui Generis) al bajo.
El track 4, Tu Alma Te Mira Hoy, está firmado por García y Carlos Piegari (ex Sui de las primeras épocas, y autor de la letra de Natalio Ruiz), luciéndose Gieco y Mestre en las voces, y el agregado de otro ex Sui, Juan Rodríguez, en congas.
El lado 1 cierra con Las Puertas de Acuario, de Porchetto, que es lo más sofisticado y progresivo del disco, donde Raúl se acompaña con parte de su banda Reino de Muntt: Francisco Ojstersek (bajo), Horacio Josechabilli (batería) y un muy joven y virtuoso Gustavo Bazterrica (guitarra eléctrica, y próximo a integrar La Máquina).
El lado 2 es más acústico aun: abre con el bellísimo Quiero Ver Quiero Ser Quiero Entrar, del entonces “Charlie” García, cantado por María Rosa Yorio, con Gonzalo Farrugia (Crucis) en batería. Le sigue el folk Mujer del Bosque, de Porchetto, y en la misma veta aparece un remake de Todos Los Caballos Blancos, del primer disco de Gieco, con María Rosa en la primera voz.
Le sigue Antes de Gira, único tema en que García hace la primera voz, el más elaborado instrumentalmente del lado 2, con el bajo de Alfredo Toth. Y cierra el disco el imprescindible La Colina de la Vida, de Gieco, hoy por hoy uno de sus temas más famosos, que a fuerza de innumerables versiones en vivo de León acompañado por Nito en flauta traversa y voces, ya es un clásico de nuestro cancionero.
En 2025 salió una reedición vía INAMU (que recuperó el catálogo Music Hall), remasterizada, por los 50 años de PorSuiGieco, con más fotos, un par de remezclas, y la inclusión de El Fantasma de Canterville, tema ¿autocensurado? en aquellas épocas de la Triple A, previo al golpe del 76’, que sólo se llegó a incluir “escondido” en la primera prensada del álbum y luego se reemplazó por Antes de Gira (ver recuadro).
PorSuiGieco pasó a la historia como la última estela “hippie” (se pronuncia “jipi” diría Capusotto) del rock argentino, en un contexto en el que el punk, la new wave y la música disco ya estaban dando sus zarpazos en la cultura joven de los 70’. Es una gema más que interesante para revisitar de vez en cuando, sin olvidarse de Música del Alma, un álbum en vivo de Charly García y amigos (incluidos éstos amigos) que grabó en 1977 y es como el bonus disc ideal para impregnarse de esas últimas fragancias patchouli de los 70’.

La primera tirada de PorSuiGieco incluyó de manera oculta, “sin querer queriendo” diría El Chavo, la canción de Charly García El Fantasma de Canterville, una balada bluseada que habían estrenado en el Adiós Sui Generis en septiembre del 75. Al intuir que no pasaría el filtro de censura, se decidió dejarla afuera del álbum por tener una letra fuerte con frases como “He muerto muchas veces acribillado en la ciudad” o “Siempre fui un tonto que creyó en la legalidad”.
Esa primera tirada salió a la venta con El Fantasma de Canterville como banda 4 del lado 2 del vinilo, pero de manera oculta, ya que en la galleta interna del disco y en los créditos figura Antes De Gira como cuarto tema del lado 2, canción que terminaría reemplazando definitivamente a “El Fantasma” en futuras ediciones.
Hoy esa primera tirada es un ítem muy buscado por coleccionistas. Por eso, si uno anda hurgando bateas de usados, puede saber a simple vista si el disco que tiene en sus manos trae o no El Fantasma de Canterville.

Hay que tener en cuenta 2 tips:
1-Observar el banding, la separación de los surcos entre tema y tema. En la versión que sí trae El Fantasma el banding es más ancho, de más o menos 1 milímetro entre tema y tema; en la otra es mucho más fina la separación.
2-Observar hasta dónde llegan los surcos grabados. En la versión que sí trae El Fantasma los surcos grabados llegan más cerca del centro del disco, a sólo 1 centímetro del papel rosa (o “galleta”). En la otra versión, la grabación queda más lejos del centro, a casi 2 centímetros del papel.











