El flamante cantautor se presentará el viernes 6 de febrero a las 22 hs en el Teatro Radio City (San Luis 1750).
El espectáculo funciona como un festejo amplio, en el que conviven canciones emblemáticas de Sui Generis con obras de otras etapas fundamentales de su recorrido, como PorSuiGieco y Los Desconocidos de Siempre. En un presente activo y abierto a nuevas formaciones, Mestre charló con la Revista Apolo su historia sin nostalgia, con la mirada puesta en el movimiento y la continuidad.
—¿Cómo te encuentra este 2026, después de un 2025 tan intenso?
—Muy bien, fantástico. El 2025 fue un año absolutamente movido, con muchos shows y muchos viajes, incluso a lugares donde nunca había estado. Empezamos en septiembre a festejar los 50 años de Vida, algo que voy a seguir celebrando, también en Mar del Plata. Me encuentra con una formación renovada, con gente nueva que se suma a la familia de la banda, y eso siempre es bienvenido. Estoy planificando el 2026 con calma, sabiendo que la actividad fuerte arranca después de marzo o abril. Ahora hago Mar del Plata, algún otro show más y después me voy afuera a grabar y tocar.
—El show repasa distintas etapas de tu carrera. ¿Qué te genera volver sobre discos como PorSuiGieco?
—Fue muy lindo. Nosotros seguimos viéndonos con Charly, con León, con Raúl. Lo especial fue volver a escuchar el disco en cinta analógica, escucharlo juntos y recordarlo juntos. También reencontrarnos con Rubén Andone, que sacó las fotos originales. Fue como decir: era hora. El disco salió remasterizado, se escucha mucho mejor, con fotos que no habían estado antes. Lo mismo pasó con el compilado de Sui Generis en vinilo. No es tanto si se vende más o menos, sino que esos discos estén.
—Hoy conviven el avance tecnológico y el regreso al vinilo. ¿Cómo ves ese fenómeno?
—Los más jóvenes redescubren la música de muchas formas, desde Spotify o YouTube. A mí me gusta mucho YouTube porque se ven los shows en vivo. También estamos subiendo a plataformas discos que nunca habían salido bien por errores de las compañías. Y lo del vinilo es muy lindo: veo jóvenes sentándose a escuchar discos con amigos, conversar, compartir. Eso convierte la música en un evento. Hace poco estuve en Punta del Este y me encontré con Bobby Flores, que hace reuniones donde pone discos y cuenta anécdotas. Escuchar vinilos con un buen equipo es uno de los mejores momentos de comunicación y relax que hay.
—Tu banda también se nutre de músicos jóvenes. ¿Qué aporta eso al proyecto?
—Entró Julia Horton, que tiene 24 años, canta muy bien, estudia música, enseña piano, toca guitarra y teclados. También se sumó Manu Pineda, que toca teclados, pads, órganos, y además canta. Eso me permite trabajar mucho las armonías vocales. Cuando entra gente nueva, y más aún cuando entra una mujer, cambia la energía y los arreglos. Es un refresco. Yo no me fijo tanto en la edad: escucho de todo, me junto con músicos jóvenes, compartimos música. Siempre dije que no quería ser un viejo amargado.
—Después de tantos años, ¿siguen apareciendo ganas de componer?
—A veces más, a veces menos. Cuando viajo, no soy de encerrarme a componer; me gusta conocer lugares, tomarlo como relax. Cuando estoy más instalado en Buenos Aires, ahí sí aparecen más ganas. Tengo demos que voy trabajando de a poco. Como soy independiente, no tengo la presión de sacar temas todo el tiempo. Los saco cuando me terminan de gustar o cuando me junto con alguien. Ahora, por ejemplo, en marzo me voy a sentar a trabajar con un amigo en un estudio, y ahí suelen aparecer muchas ideas.
—Para cerrar, ¿cuándo y dónde te vemos en Mar del Plata?
—Vamos a estar festejando la vida, los 50 años de Vida, y recorriendo temas de Sui Generis, PorSuiGieco, Los Desconocidos de Siempre, con historias de todo ese recorrido. Es el viernes 6 de febrero, a las 22 horas, en el Teatro Radio City, en San Luis entre Rivadavia y San Martín. Nos vemos ahí.











